10 Mitos sobre la Alta Capacidad

1.- “Estos niños siempre sacan buenas notas”.

En muchos casos está afirmación no se cumple. Un niño puede ser brillante en algunas áreas académicas pero en otras no destacar especialmente o incluso suspender. Dependerá tanto de su capacidad como de una posible falta de interés o desmotivación hacia determinadas asignaturas. Muchas veces creamos expectativas poco realistas sobre estos niños,  generándoles frustración y dañando su autoestima.

2.- “Son niños que no necesitan ayuda en el colegio”

Por el contrario, estos niños necesitan apoyo y comprensión para poder encajar en una escuela que no está diseñada para ellos. Necesitan sentirse entendidos e integrados, que les ofrezcan retos intelectuales, que les motiven,  que les orienten a nivel social y emocional… Son niños, y necesitan sentirse valorados y apoyados.

3.- “No hay que generar élites, deben ser educados sin diferencias con el resto”

Una educación eficaz y justa debería tomar conciencia de las necesidades de estos niños y respetar el derecho natural de cualquier alumno a ser educado conforme a sus peculiaridades, hay que tener en cuenta estas diferencias para darles una educación que les permita desarrollarse plenamente a nivel personal y social.

4.- “Solo el 2-3% de los alumnos tienen altas capacidades”

Según datos basados en puntuaciones de CI obtenidas dentro del enfoque psicométrico de la inteligencia. El CI únicamente mide una parte de la inteligencia, normalmente la implicada en el aprendizaje académico, dejando de lado otros factores tanto o más importantes para el diagnóstico de altas capacidades. Según el enfoque  cognitivo actual, se considera que cerca del 10% de los alumnos poseen  algún tipo de altas capacidades (superdotación o talentos) y, en consecuencia, necesitan atención educativa adaptada a sus necesidades.

5.- “Estos niños tiene problemas de adaptación y no saben relacionarse”

Dependerá tanto de las circunstancias particulares de cada niño, de su personalidad y del tipo de altas capacidades que tengan. Tener en cuenta sus características y necesidades hará que su integración y su desarrollo sean los adecuados. Diagnosticar de forma adecuada la alta capacidad es, por tanto, de vital importancia.

6.- “Todos los niños de altas capacidades han sido precoces, y cuanto más precoz más inteligente es.”

La mayoría de los niños de alta capacidad han sido precoces en alguna área del desarrollo, pero no todos los niños precoces tienen alta capacidades. Ser un niño de altas capacidades no es una característica, es una forma de ser y por ello, una forma diferente de entender y procesar la realidad.

7.- “Estos niños son extraños, parecen distantes, fríos y calculadores.” 

En realidad se caracterizan por tener una gran sensibilidad hacia sus propios sentimientos y hacia los sentimientos de los demás. Se preocupan por todo lo que ocurre a su alrededor y su intensidad emocional hace que se involucren en diferentes situaciones personales y sociales. Pueden captar información con fuerte carga emocional, pero cuando no son capaces de asumirla y procesarla de forma correcta, suelen racionalizar sus actos aparentando una frialdad que en realidad no es sino una máscara defensiva.

8.- “Estos niños son así porque sus padres les sobreestimulan.”  

Si un niño no está receptivo y capacitado para asimilar un estímulo, es prácticamente imposible que se alcance ningún objetivo de aprendizaje, y si se fuerza al niño a aprender por encima de sus posibilidades, sólo se consigue el rechazo. Normalmente la estimulación es una vía de doble sentido. Los niños más capaces envían señales continuamente sobre su necesidad de estímulos y los padres, en consecuencia, les ofrecen aquellos estímulos que se ajustan a sus demandas, lo cual a su vez facilita el despliegue de su precocidad natural. Y generalmente quienes solicitan y presionan para aprender más suelen ser los niños.

9. “Son niños difíciles de educar, siempre saben lo que quieren y con unas metas bien definidas”

Pocos niños tienen claramente definidas sus metas. Estos niños suelen ser autocríticos consigo mismos, con gran sentido de la independencia y por tanto, de la libertad y de la justicia. Suelen ser muy distraídos fuera de aquello que les interesa. Su cerebro está continuamente activado, percibe todo durante todo el tiempo, por lo que tienen sobrecargas sensoriales y emocionales,  bloqueos y fatiga mental, pero tienen una gran capacidad para aprender y disfrutan de un entorno educativo que les facilite una educación sistémica.

10. “Existen necesidades más urgentes e importantes en el sistema educativo que la atención a la alta capacidad”

La experiencia acumulada en muchos países en este campo demuestra que la atención a los niños de alta capacidad supone una mejora a la escuela en su conjunto, por lo que no debe esperarse a que otras necesidades estén cubiertas, ya que nunca se logrará de forma totalmente satisfactoria. La atención a este tipo de niños debe ser también prioritaria y no debe estar contrapuesta a otras necesidades. Atender adecuadamente a estos niños reportará beneficios a toda la sociedad.